El Resentimiento y el Rencor

corazon rotoTras pasar unos meses de la impartición un Curso de Psicología y Espiritualidad que recibí durante 5 interesantes sesiones, me lanzo hablar de cosas que nos afectan a todos por igual. Se trata de una serie de artículos encadenados en los que hablare, según los conocimientos compartidos en este curso, del Resentimiento, el Rencor con los demás y con nosotros mismos,  y el Perdón.

Empezare con el Resentimiento y el Rencor, ya que es una emoción o valga la redundancia un sentimiento que solemos tener con bastante frecuencia los seres humanos.

El Resentimiento esta hecho de Dolor + Rabia. También lo conocemos como Rencor que viene de la palabra del latín ”Rancer” que a su vez tiene ver con Rancio. Es decir que el rencor es aquello que no se utilizó cuando se debía expresar mi enfado y mi dolor y se ha quedado enquistado y se ha vuelto rancio.

rabia

El modo de expresar los sentimientos tiene que ver mucho con la manera que he ido aprendiendo en la vida a sobrevivir, lo que utilizaron conmigo y me dolió, aquello que según mis creencias surte efecto a la hora de defenderse de los demás o de un peligro que detecto.

En nuestra sociedad está muy mal visto decir que tengo rencor. Se tilda a las personas en sentido negativo como “rencorosas” o “resentidas”. Lo que pasa en estos casos es que el resentimiento solo está asociado al enfado y se ha disociado del dolor que es parte fundamental de ese resentimiento.

Todos tenemos casi el mismo potencial y capacidad semejante para experimentar resentimiento, lo que pasa es cada uno tenemos un umbral diferente de experimentar enfado y dolor.

Algunos de los hábitos o enseñanzas que se enseñaron en el curso para evitar que el resentimiento se vuelva rancio son las siguientes:

  • Enfadarse adecuadamente. Es decir mostrar el enfado en tiempo y forma adecuada en su justo momento y expresar porque estamos enfadados.

enfadarse adecuadamente (Aristoteles)

  • Poder reconocer y expresar el dolor. Se trata de hacer explícito nuestro dolor y no acallarlo y guardarlo para otra ocasión para sacarlo a la luz. Se trata de exponer: “Me ha dolido esto que me has hecho/dicho por esta razón o causa”.

niña enfadada

  • Darme permiso para sentir ambos sentimientos. No debemos sentirnos mal por sentir rabia y dolor. Es algo que en algún momento de nuestra vida sentimos todas las personas y no es algo reprobable.

sentir dolor

El resentimiento vuelve cuando rumiamos nuestros pensamientos sobre los que nos ha provocado el enfado. Rumiar es una acción en las vacas, pero en el ser humano perjudica a nuestro ser espiritual y físico

El resentimiento es una protección inicial en el tiempo, por tanto si me sirve en el inicio del enfado. Me aseguro de que he aprendido la lección y no vuelvo a pasar por otra situación similar. Es decir no me expongo más.

Si de la protección inicial empezamos a rumiar los sucedido, me enfado más, enfrío el dolor, me encierro en sí mismo. Con ello puedo a llegar a perder la perspectiva de lo que paso, y con el tiempo ya no se ni por qué empecé a protegerme, y empiezo a protegerme de cualquier situación que me exponga, incluso aunque no tenga nada que ver con lo que me sucedió

Cuanto más vueltas le doy a la situación mas me encierro, me aíslo y me resiento con la persona que me enfado y también con los demás, ya que creo que todos se pueden comportar de la misma manera. Quiero hacer pagar a la persona la deuda del dolor que yo he ido agrandando y rumiando sin expresarlo y entran otras personas ajenas a ese conflicto y las hago deudores de mi enfado y también quiero saldar cuentas con ellas. Esto se convierte en una espiral donde se produce la desconfianza.

desconfianza

Existe rencor con nosotros mismos cuando nos reprochamos algunas cosas. Aun con todo lo que me haya pasado en la vida siempre puedo elegir mis relaciones, asumir de forma consciente la decisión que tome en su momento de relacionarme o no con quien me hizo daño. No es obligatorio relacionarse con todas las personas, lo importante siempre es hacerse cargo de lo que elijo. Además debemos saber que hay casos donde la situación no puede seguir siendo como antes, debido al gran daño realizado por la otra persona.

Hay personas “coleccionistas de resentimientos” que están esperando la oportunidad de arrojarlos contra alguien. Culpan a los demás por su malestar, y espera que sean los otros los que cambie, para que satisfagan mis necesidades, y salden las cuentas pendientes por mi rencor, que no les pertenecen.

Hay personas que esperan que la persona que nos hizo daño se dé cuenta de su falta. Tenemos que tener en cuenta que las personas no son adivinas, o que quizás esa persona no quiera darse por enterada. Entonces lo mejor para sanar la herida es tomar la iniciativa y manifestar lo que nos pasa, ya que nuestro silencio puede enquistar el problema.

Todo sentimiento, incluyendo el resentimiento, es una fuente muy rica de conocerse a sí mismo. El sentimiento es una fuente de información que me hace sentir lo que está pasando y ver posibilidades de abordarlo. No perdamos la fuerza que nos dan las emociones, dejemos que fluyan, ante todo tomando conciencia que son mis emociones y de nadie más, para así poder sentirlas y evaluarlas para poder darles una salida.

rancio

Y tu ¿Tienes algún resentimiento rancio guardado?

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