Historia de una Adopcion: De nuevo la espera y la noticia de vuelta

esperar2Uno de los impactos más grandes que he tenido en mi vida a nivel emocional ha sido el dejar al que ya para mí era mi hijo, con la incertidumbre de cuando volvería a verle.

Desde el principio conocía cual era el procedimiento y sus distintas fases. Sabía que ese momento iba a llegar. Incluso llegue a comentar a mis familiares y amigos que el proceso me parece justo ya que cada cosa tiene su por qué. La visita de conocimiento sirve para eso “conocer al niño” y tomar una decisión sobre si sigues adelante con el proceso de adopción. A partir de ahí se interpone la demanda de adopción en el juzgado pertinente, y luego el juez determina la fecha de juicio y el periodo de convivencia que exige la legislación polaca para la adaptación al niño. Incluso alguna persona, según me comentaron, se echaron para atrás en el periodo de convivencia, aunque esto es en mi opinión una “faena” (me sale otra palabra) para el niño.

Los tiempos de un juzgado son los que son, en España y en Polonia. Es por ello que sabía que este tiempo, estimado en un par de meses, desde que “dejo” a mi hijo en el lugar que le encontré y volvemos a vernos es un periodo que había que pasar. Los libros de superación personal, charlas con amigos, muchos de ellos psicológicos, con mi mujer, conmigo mismo y con los profesionales de la Agencia de Adopción, no me sirvieron de mucho en el estado de ánimo que tuve la primera semana tras volverme de Polonia. Lloraba frecuentemente, y sin pudor delante de casi cualquiera. Me atormentaba preguntándome porque, castigándome con la incertidumbre del largo tiempo que debía pasar, e incluso maldiciendo un sistema que anteriormente había justificado. Recuerdo esa primera semana posterior de martirio y frustración. Un martilleo constante golpeaba mi cabeza. Si veía las fotos o videos que tenia de mi viaje con él, era peor. Llegue incluso a no querer quedar con amigos que tuvieran hijos, ya que no soportaba la idea de no poder estar con mi hijo. Os aseguro que los días parecían más largos, y tenían para mi más de 24 horas.

Pero tenía (y tengo) algo con lo que batallar y librar esta situación: Mi hija. Me volqué con ella y le dedique mayor atención, si se puede aún más. Mi mujer hizo lo mismo. Nos dedicamos a hacer todo aquello que le gustaba. También para ella fue duro quedarse 5 días sin ver a sus padres y sabiendo que estaban con otro niño, que a la postre va a ser su hermano, pero que también ocupa parte del corazón de sus padres. Eso sí, mi hija tiene un corazón que se le sale del pecho, y acepta al que ya es su hermano con absoluto amor y devoción. Claro que vendrán los malos momentos, pero con cariño y amor se superaran. Mi hija sí que vio las fotos y videos infinito número de veces. De hecho no deja de verlas todos los días.

paciencia

A partir de la semana replantee la situación en mi cabeza. Me repetía las frases que tanto digo a los demás:

–          “No te Pre-ocupes,  Ocúpate”

–          “Todo va a llegar, ten paciencia”

–          En un embarazo pasan 9 meses y aquí como mucho van a pasar dos meses”

–          “Mantente ocupado con otras cosas, mantente muy activo”

–          “Céntrate en tu hija, tu mujer y tus seres queridos”

–          “Apóyate en tu familia y amigos”

–          “De que te quejas, el niño esta fenomenal y además se ha vinculado rápidamente, todo son buenas noticias, el resto es cuestión de tiempo”

–          “Eres afortunado, tienes una familia estupenda y amigos maravillosos, y además pronto tendrás un niño estupendo”

–          “Se agradecido, da a los demás, ofrécete y se solidario”

–          “Se generoso, ya que la vida lo ha sido conmigo”

paz mental2

Y tantas otras cosas que hicieron que alcanzara mi “paz mental” y estuviera bien conmigo mismo. Esas “conversaciones interiores” que tenemos suelen ser nuestro mejor aliento o nuestro más feroz enemigo, tal y como relate en un post anterior que llame El enemigo interior

Eso no es óbice para que “tuviera mis días”, que más bien eran ratitos. Es inevitable que las personas de alrededor que conocen la situación te pregunten. Os puedo asegurar que no me he cansado de contestar a todo aquel que se ha interesado por mi, ya que es una forma de agradecer su interés. Aunque repitiera lo mismo todo el rato, y os aseguro que han sido muchas veces, ya que tengo la gran suerte de tener un circulo bastante amplio de gente, no dejaba de agradecer el trato y el tiempo que me dedicaban interesándose por ese asunto. Eso si, como suele pasar en estos casos, donde la vida te pone alguna prueba, enseguida descubri quien tenía interés real en mi persona, y quien lo hacía porque realmente tiene interés en lo que yo puedo dar u ofrecerle. Como decía Ralph Waldo Emerson, al que he mencionado ya en alguna ocasión hay que “Conseguir la aprobación de los críticos honestos y soportar la traición de los falsos amigos”. No quiero ofender a nadie, pero en una sociedad tan individualista como la que vivimos, en muchas ocasiones Todos (me incluyo) nos “importa un pepino” lo de los demás y vamos a lo nuestro. Eso nos convierte en “Falso amigo” por lo menos en alguna ocasión. No huyo de esas personas (igual que no reprocho que huyan de mi si me comporto de esa manera), aunque tampoco profundizo en esa relación. Mi lema siempre ha sido “Elegir es Renunciar”, y en ciertas edades sueles Renunciar y cada vez interpretas menos “papeles”

elegir

Un buen día sonó el teléfono, tal y como algunos padres con los que asistí en una Conferencia en la Agencia de Adopción me advirtieron, y se trata de la noticia más maravillosa que te pueden dar, que no por esperada es menos celebrada: “volvéis a Polonia en dos semanas”. El júbilo y la exaltación es tal, que no se te quita la sonrisa de la cara en todo el día. Lo celebras con todo el mundo y eres la viva estampa del Smile.

Ahora empieza la cuenta atrás. Ya pronto estaremos juntos hijo mío. Ya nadie nos va a separar

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