Jubilados a los 45 años

By lunes, julio 11, 2011 3 No tags Permalink 0

Sera porque me voy aproximando cada vez más rápido a la edad de 45 años, o quizás porque estoy más preparado psicológicamente para escuchar historias relacionados con profesionales de esa edad.

El Gobierno un día decidió tener la brillante idea de retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años. Yo creo que cualquier decisión política tiene que estar contratada con la realidad social que vivimos y que palpamos diariamente. Os voy a contar lo que yo detecto en mi día a día.

Por circunstancias profesionales tengo mucho contacto con personas que están trabajando en Telefónica, Grupo de empresas que emplean directa e indirectamente a muchas personas de este país. Cada cierto tiempo me encuentra a alguna personas que “jubilan” con edades próximas a los 45 años, siendo el último caso una persona que tuvo un puesto importante en el organigrama de Telefónica Móviles en los años 90 y que ahora se ve con 48 años que le “prejubilan”.

Sin ser un caso exclusivo de esta empresa también me he encontrado como algún Banco, y no solo uno, “prejubila” a sus trabajadores con 45 años.

En ambos casos las empresas les ofrecen pagarle su salario o una parte importante, y les permitan dedicarse a otra actividad que no les haga la “competencia”.

Pero los casos que más daño moral me provocan son aquellas personas que son despedidos en el entorno de edad de 45-50 años y se consideran que no pueden ser reubicados en el mercado laboral ya que las empresas pueden contratar a alguien de menor salario y mas dúctil a la hora de  quebrar voluntades profesionales. Nos encontramos con profesionales poco formados y experimentados en puestos de responsabilidad para los que se necesitaba un tiempo de maduración y especialización.

Estas personas que tienen complicado su retorno al mercado laboral son las que mas me preocupan, especialmente en estos tiempos de crisis.

Nos enfrentamos a una nueva “clase social” donde consideramos que no son “útiles” personas mayores de 45 años, pero aun les quedan 20 años para jubilarse.

Los veo desesperados, preocupados, amargados, al borde de una depresión, ya que son conscientes que su Curriculum es menos valorado que el de cualquier otro jovencito que se presta a trabajar por cuatro o cinco veces menos salario.

Algunos encuentran en el Autoempleo una salida profesional digna. Otros crean, como tengo contacto con algunas de ellas, Asociaciones o Comité de Expertos que se prestan a colaborar con empresas que requieran de esos valiosos conocimientos. Muchos de ellos tienen que reestructurar su vida profesional y personal y adaptarse para aceptar puestos y salarios no acordes con su valía profesional, habilidades personales y conocimientos. Algunos de ellos se mantienen en el paro, sin una salida digna que darle a sus años de esfuerzo y dedicación.

Otra circunstancia preocupante es que muchos de ellos, debido a que la natalidad española cada vez ha sido más tardía en las parejas, siendo la media de edad de ellos de más de 30 años para el primer hijo, se encuentran con una situación familiar de hijos de menores de edad con todavía bastantes años de dependencia de la economía familiar. El último caso es el de una familia donde ambos cónyuges estaban sin trabajo y tenían dos hijos de 11 y 9 años. Su agobio y angustia no se la deseo a nadie.

Estas personas que tienen que adaptase, viven unos cambios muy importantes en su vida personal que observo les hace cambiar de valores. Son los “viejos” a los 45, que consideramos no útiles de cara a la sociedad.

Como esto siga asi veo que montamos Residencias para personas de 45 años.

Esto además genera un vértigo horroroso a personas que se acercan o sobrepasan esa edad a quedarse sin puesto de trabajo. Esa angustia les “obliga” a ser supervivientes d3entro de la empresa, tal y como comente en mi anterior post “Depresión no diagnosticada”.

¿Qué podemos hacer al respecto?. Por mi parte sirva la reflexión para los profesionales de Recursos Humanos que deben contratar en su empresa y cualquiera que pueda hacerlo para significar que a los 45 años la madurez personal y profesional alcanza uno de los puntos mas altos en la vida de las personas. Es decir, que en ese momento su nivel de productividad alcanza cotas que rozan lo óptimo, ya que no tienen la inmadurez de la juventud, y han adquirido la sabiduría de la experiencia.

Espero que nadie haya interpretado mi visión como apocalíptica pero si para hacer una reflexión para todos, ya que algunos vamos a llegar pronto a esa “edad maldita” y otros ya están o han pasado por ella.

Espero poder hacer algo para ayudar a estas personas a nivel profesional.

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3 Comments
  • Fernando
    julio 12, 2011

    Una pregunta, ¿ por qué cuando se van los jefes o responsables de la organización del trabajo disminuye el rendimiento de las personas bajo su cargo?. Yo lo observo todos los días

  • Félix
    diciembre 14, 2011

    Absolutamente exacto.
    Con 46 años, tras 22 de gestión de personas en una compañía, me despiden (no prejubilan) aprovechando burdamente «la crisis» para liquidar toda una empresa.
    Ojalá tu percepción de esta situación fuera general entre los profesionales de RRHH.

  • MLS
    abril 21, 2013

    Para entender esto hay que pasar por ello. Los que lo sufrimos, nos sentimos así: angustiados, desesperados y a veces nos aislamos, porque tampoco encontramos apoyo en la familia, no hablo del económico. Me estoy refiriendo a la empatía, a la reflexion sobre como le cambia la vida a la gente y como se sienten y lo díficil que es adaptarse a esa nueva situación. Pero si duro lo tienen estos colectivos con hijos menores, no menos duro es para los que hemos tenido que regresar con los padres, tan mayores avergonzados y sin encontrar solución, callando tantas veces y tantas cosas teniendo que respirar hondo; para no decir lo que se te pasa por la cabeza y sin poder decir hasta aqui hemos llegado y acabo con esto.

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