La cultura del reconocimiento

reconocimiento2Reflexionando con algunos expertos en Gestión de Personas sobre cuáles son los anhelos y deseos del ser humano en la vida, que podemos trasladar al entorno laboral,  llegamos a conclusiones muy parecidas.

Una de las cosas en las que nos ponemos de acuerdo es que el dinero, llamase salario o remuneración, no es el principal motivador en una persona, una vez cubiertas las necesidades básicas, tal y como explico Maslow en su famosa Pirámide de las Necesidades Humanas.

piramide de maslow

Pero ha sido en la observación de un reciente documental sobre los San Fermines, donde se seguía la motivación de los corredores por poner en riesgo su vida año tras año corriendo los encierros, donde ha confirmado mi absoluta convicción sobre uno de los motores que impulsan a las personas y que más les motivan: el Reconocimiento.

En el reportaje que hacían a personas, de diferentes culturas, nacionalidades y clases sociales, sobre el recorrido de sus vidas corriendo los encierros durante muchos años, uno de los principales motivos que argumentaban todos ellos era el siguiente: Ser reconocido y respetado. Ese reconocimiento, que al parecer es universal para todos los países y culturas,  les da una identidad frente al resto de los corredores, de sus amigos y familiares, y les otorga una admiración y una fama ganada a pulso por parte de los que le rodean.

san fermin

También hablaban los corredores de otro tipo de reconocimiento: El reconocimiento interior, con uno mismo. Lo resumían en la frase “Me siento bien” cuando terminaba la carrera. Encontraban sentido a los enormes nervios que todos sentían antes de cada carrera, algunos incluso meses antes. Cuando todo había acabado, y terminaban sin ningún accidente, se sentían en una nube, como si hubieran ganado un premio o les hubiera sido adjudicado algo importante. Se les ve orgullosos y agradecidos, y no pueden evitar comentar la carrera, con un alto nivel de satisfacción e incluso vanidad, de cómo ha acontecido la carrera desde su punto de vista.

Es indudable que ese reconocimiento que le otorgan los demás al corredor es básico para enfrentarse a una nueva carrera. Si no existiese seguramente les costaría volver a enfrentarse a tremendo peligro. Forma parte del alimento emocional necesario para asumir de nuevo el reto.


pillado san fermin

Es este, el Reto, lo que nos empuja para conseguir mayor reconocimiento cada vez. Los corredores no se conforman con hacer una carrera y ya está. Ahora quieren correr todos los días, todos los sanfermines, batir records de años corriendo, como así fanfarroneaban algunos, el poder tocar al toro, el sentir el asta cerca, les hacía sentirse vivos y seguir asumiendo que podían arriesgar un poco más. Incluso a aquellos que habían salido accidentados, cuando se recuperaban de sus lesiones, volvían a correr los San Fermines, como algo que necesitan para seguir dando sentido a su vida y a lo que hacen.

Ese Reconocimiento tiene un poder tan grande que nos hace asumir nuevas situaciones para poder conseguir un nuevo alimento, una nueva palmada en la espalda, una mirada de admiración, unas palabras de elogio. ¡¡¡¡Qué gran poder tiene el reconocimiento¡¡¡

Si esto es tan potente ¿Por qué algunas organizaciones no lo practican?.

retribucion emocional

Podemos considerar el Reconocimiento como parte de la Retribución emocional. A lo largo de mi vida profesional me he encontrado con muchas personas que eran conscientes de que podían ganar mayor retribución económica en otras organizaciones, pero que se sentían “reconocidos” y respetados en su actual compañía, y eso les generaba un gran nivel de Compromiso.

Tambien en sentido contrario, algunas personas que estaban bien remuneradas, pero no recibían reconocimiento de sus responsables directos o colaboradores, terminaron por abandonar la organización en “busca del reconocimiento perdido” que tanto anhelamos.

En algunos lugares y entornos de trabajo también suele ocurrir que la falta de reconocimiento genera una actitud de “cumplir” con el trabajo, pero no involucrarse y dar todo por el proyecto y sus objetivos. Hablamos de “zombis cumplidores” que ante la ausencia de una buena palabra o un acto de reconocimiento, pasan su día laboral “cumpliendo” con lo establecido, sin más.

compromiso

El Reconocimiento es gratis, es decir no impacta en la cuenta de resultados de la organización como coste, y aporta un gran valor cualitativo, que puede transformarse en cuantitativo en las consecuencias:

–          Genera mayor compromiso de las personas

–          Menos tasa de rotación no deseada

–          Proporciona mayor involucración de los trabajadores

–          Fortalece el equipo

–          Da una identidad común a los implicados en la organización

–          Alinea con los objetivos de la compañía

cultura del reconocimiento

Son tantas las ventajas de esto que uno se pregunta ¿Por qué no se implanta una Cultura del Reconocimiento en las organizaciones?. La Cultura del Reconocimiento no pasa únicamente por dar una palmada cuando alguien hace algo bien, va mucho más allá. Supone reconocer el esfuerzo, premiar la consecución de objetivos, hacer una reconocimiento público de los logros, generar una forma de liderazgo que imponga el reconocimiento cotidiano y sobre todo elevar el Reconocimiento a todas las personas de la organización y también a los que se relacionan con ella, como son clientes, proveedores, colaboradores…..

Reconocer a las personas y a su trabajo significa ser agradecido. Ya sé que pagamos dinero a los trabajadores por hacer sus tareas, pero no es el único motivo por el que la persona puede entregarse en cuerpo y alma. Cuanto mejor se sienta una persona mejor será para el ambiente y el entorno y también para el impacto en los resultados.

¿A que esperar para imponer una Cultura del Reconocimiento?

Share
1 Comment
  • Juan Carlos Páez Núñez
    marzo 31, 2016

    Hola Angel, gracias por compartir tus valiosas reflexiones. Cultura de Reconocimiento: Para mí, no es más que todas las pautas, instrumentos o prácticas, que tú creas en tu empresa, diferentes a las del resto, para poder diferenciar, distinguir, reconocer, agradecer, felicitar y resaltar el desempeño de algunos de tus colaboradores, repetidamente o habitualmente y con naturalidad.
    Ahora si me lo permites, te dejo con un enalce, http://disolgich.blogspot.com/2016/01/descubre-mis-6-secretos-para.html, donde te develo los secretos que me han funcionado (y los que No, también) a la hora de desarrollar una Cultura de Reconocimiento robusta, en las empresas donde he laborado.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *