Las dudas del Emprendedor (y las posibles respuestas)

By jueves, noviembre 17, 2011 0 No tags Permalink 0

Desde hace algunos años vengo asesorando a “Potenciales Emprendedores” que quieren hacer de un proyecto profesional su vida. Se me acercan muchos perfiles de personas: las que están en situación de desempleo, las que están trabajando y hartos de sus circunstancias, las que llevan mucho tiempo dándole vuelta a una “idea”, las que me vienen a pedir financiación…… La mayoría de ellas me han realizado una seria de preguntas y cuestiones que reflejan sus dudas e inquietudes sobre la aventura que significa poner en marcha un proyecto empresarial.

Para mí hay que distinguir las tres fases por las que pasa una persona cuando desea iniciar un proyecto empresarial:

  1. Potencial Emprendedor (o Aspirante a Emprendedor): Es aquel momento en el que se desarrolla una idea y se dan los pasos para poder darle forma. En esta fase uno todavía no es emprendedor sino que es aspirante a serlo. Esta fase es crítica porque aquí se plantean los pros y contras del proyecto. Es importante hacer un buen Plan de Negocios y un Estudio de Mercado para comprobar si nuestra idea tiene cabida en el mercado. El nivel de ilusión en esta fase debe ser muy alto y se deben ir resolviendo las dudas poco a poco hasta llegar a una decisión de ir hacia adelante o abandonar. Es mejor no iniciar esta fase desde una presión temporal o de necesidad económica
  2. Emprendedor: El pistoletazo de salida es cuando se constituye la sociedad o negocio y se empieza invirtiendo tiempo y dinero en el. Es aquí donde a uno se le puede llamar Emprendedor, ya que su actividad de emprendimiento es real. En esta fase la mayor dedicación en tiempo y esfuerzo es necesaria
  3. Empresario: Uno alcanza el nivel de empresario cuando su proyecto ha alcanzado la estabilidad económica y de viabilidad, es decir cuando su negocio sale adelante sin rémoras ni posibles marchas atrás. Esa estabilidad se puede conseguir en plazos muy abiertos ya que depende de muchas circunstancias.

Estas son, según mi opinión, las fases y denominaciones reales por las que debe pasar cualquiera que quiere realizar un proyecto empresarial.

¿Con que dudas se enfrentan frecuentemente la mayoría de las personas?. Voy a enumerar algunas de ellas y cuáles son mis posibles soluciones en cada caso:

¿Cómo puedo conseguir financiación / inversores?.

Empezar cualquier actividad o proyecto pensando en que los riesgos económicos lo deben correr terceras personas es un error de base. Cualquier inversor o Bussiness Angel que observe que el emprendedor no quiere arriesgar en “su idea” generara recelo en él. Los inversores son personas que esperan conseguir un beneficio a cambio de un pequeño riesgo, no son almas caritativas ni ONGs que apuestan por personas a cambio de nada. Su motivación es económica, y algunos también personal, aunque los menos. El potencial emprendedor que pretenda que el riesgo económico lo corran terceras personas o entidades, y que si sale algo mal no pasa nada para mi patrimonio, parte de una hipótesis errónea y falsa. Siempre recomiendo al emprendedor que si puede y su proyecto no exige una gran cobertura económica, que inicialmente prescinda de inversores y que saque su proyecto adelante con sus propios medios. Si luego más adelante su proyecto requiere inversión, una vez este lanzado y estabilizado, es posible que pueda buscar ayuda de terceros, pero esta vez desde una posición no de una idea sino de una realidad. Os remito a un post anterior mío sobre este tema llamado Cosas a tener en cuenta a la hora de montar una empresa http://www.angellargo.com/2011/07/26/cosas-a-tener-en-cuenta-a-la-hora-de-montar-una-empresa/

¿Es un buen momento para empezar un proyecto?

En la situación actual de España esta es la Gran Duda que planea sobre los Emprendedores. La mayoría piensa que el mercado ahora está muy difícil (que es cierto) y que es mejor esperar a que “esto remonte”. En ese momento me sale la vena de “abuelo cebolleta” y  les cuento todas las aventuras empresariales que se han iniciado con éxito durante la “crisis” y como una buena idea, con trabajo, esfuerzo, dedicación e ilusión puede salir adelante, independientemente de la época y momentos que vivamos.  Si todos decidiéramos “esperar a que pase algo” seguramente la economía se estancaría y seguiríamos en recesión durante muchos años. Una buena idea suele salir a flote en circunstancias desfavorables. Sobre todo los proyectos innovadores y creativos suelen triunfar en épocas de “crisis”, donde la imaginación tiene una buena acogida. La crisis es no hacer posible tus sueños por las “circunstancias actuales”. No te pido que arriesgues, ponle toda tu dedicación y empeño y tendrás muchas posibilidades de hacer un gran proyecto. Aun así si no les veo convencidos intento presentarles a las personas que iniciaron sus proyectos de empresa durante la crisis, ellos son la prueba real y practica de lo que digo.

Quiero montar una empresa porque no tengo trabajo

En esta cuestión me enfrento a una doble duda personal. Siempre he pensado que el emprendedor / empresario no nace, sino que se hace, y que a veces las circunstancias o caminos que le llevan a emprender son vario pintos y en muchas ocasiones obligados. En cambio también pienso que el emprender debe ser vocacional e ilusionante. Frente a estas dos maneras de afrontar el inicio de un proyecto he encontrado ejemplos de personas que han triunfado en su proyecto comenzando obligados por las circunstancias, y personas que fracasaron a pesar de su gran ilusión, su vocación y su gran número de horas dedicadas. Partiendo de la base que cualquier fracaso en un proyecto de emprendimiento no es sino un gran aprendizaje profesional y personal, cualquier decisión tomada sobre iniciar la aventura, a pesar de las circunstancias, pasa a ser un acierto.

¿Debo abandonar mi trabajo para iniciar mi proyecto?

Cuando el aspirante a Emprendedor se acerca desde una posición de “Seguridad Laboral” sus dudas se manifiestan ante el riesgo de “equivocarse” y perder un trabajo que, le guste más o menos, le da unos ingresos fijos al mes, y meterse en una aventura que si fracasa seguramente le afectara a nivel personal y/o económica. Ademas ante el fracaso siempre hay alguien a nuestro alrededor que nos dice: “Lo ves, te dije que no lo hicieras, que te iba a salir mal y ahora has perdido tu empleo”. Todos tenemos esas personas del “Te lo dije” rondándonos, a veces son familiares, otros amigos y a veces conocidos que revientan si no dan su opinión, aunque no se la pidamos. El caso es que debo adherirme a algo tan repetido como que las apuestas a medias suelen salir mal. Las media decisiones, el querer cambiar de pareja pero alternar dos parejas por si alguna sale mal, o sea, esa “salida” de seguridad que nos permite no salir heridos ante un posible fracaso. En definitiva, no poner la carne en el asador es una apuesta a medias que raramente funciona. El alternar un proyecto con un trabajo por cuenta ajena, además de agotador, suele estar destinado al fracaso y abandono del proyecto empresarial en la gran mayoría de los casos. Tengo que citar a mi padre cuando me dice “lo barato es caro”. Me paso en mi primer coche cuando compre unas ruedas de segunda mano por ahorrarme un dinerillo y a las pocas semanas revente una de las ruedas y tuve un accidente de tráfico. Mi apuesta fue a medias, no quise comprarme las ruedas caras y decidí poner un remiendo que me pudo resultar muy caro para mí y mis acompañantes. Querido emprendedor, pon toda la carne en el asador, si no estás abocado al abandono.

Quiero montar un negocio pero no sé de que

Aquí es donde veo que el tema está muy verde. Lo primero que debe tener en cuenta un Potencial Emprendedor es que es una decisión muy importante para su vida profesional, y es posible que en para la personal. Esta decisión marcara un antes y un después en su carrera profesional. Por eso la reflexión de Emprender debe ser meditada, madurada y analizada exhaustivamente. Hace poco un joven aspirante a Emprendedor me dijo que tenía un dinero de una herencia familiar y que quería invertirlo en un negocio pero que no sabía el sector o proyecto, y  me pidió le aconsejara. A mi cara de asombro siguieron unos consejos: Lo primero que le dije es que no es bueno que vaya diciendo que tiene un dinero para “invertir” ya que algún “listillo” puede querer aprovecharse de su buena voluntad y pretender que ese dinero cambie de bolsillos, concretamente a los suyos. Lo segundo que le dije es que necesita hacer una reflexión profunda sobre lo que quiere hacer con su vida y donde se ve en los próximos 10 años. No es malo no saber lo que se quiere, solo indica que estas en una etapa donde lo tienes que descubrirlo.

Cuando observo que el convencimiento de montar un proyecto empresarial es grande y la voluntad férrea y que solo se está a falta que la “musa” les ilumine, les interrogo sobre sus Pasiones. Que les gusta hacer y qué es con lo que más disfrutan. Algunos me indican deportes, otras aficiones, otros pequeños retos. Entonces es cuando les digo que si eso les gusta tanto que se les pasa el tiempo volando mientras lo hacen, han alcanzado un gran nivel de conocimientos y experiencia sobre esa actividad y se consideran expertos, ¿Por qué no se plantean hacer de su Pasión su Proyect?. He conocido a algunas personas que lo han hecho y ahora mismo se autodenominan “Felices”. En mi próximo libro hablare sobre algunas de ellas. Son historias increíbles.

Seguramente hay más dudas que serán motivo de un segundo artículo. Baste aquí algunas de ellas y lo que considero que se debe hacer en esos casos.

Si te animas a enviarme tus preguntas como Potencial Emprendedor estaré encantado de contestarte en mi correo electrónico contacto@angellargo.com

 

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