Porque necesitamos personas ambiciosas en nuestra organizción

 


La mala fama que se ha ganado el concepto de ser una persona ambiciosa viene determinada por su significado en algunos contextos.
Si buceamos en el significado de la palabra “Persona ambiciosa” encontramos dos posibilidades:

1. persona] Que tiene ambición; especialmente, que ambiciona conseguir riqueza, poder o fama.
“era un joven ambicioso que con trabajo y tesón logró amasar una gran fortuna”
2. adjetivo
Que implica o denota ambición.
“se trata de un proyecto muy ambicioso; Richard Attenborough es el responsable de películas largas y ambiciosas como “Gandhi”

Entonces ser ambicioso o ambiciosa es “aspirar a lograr algo”. Si podemos encajarlo en “poder” o “fama” sin duda puede ir acompañado de la muletilla de “a toda costa” o “por encima de…..(alguien)”. Pero creo que esos acompañantes los hemos ido añadiendo socialmente por el mal ejemplo de algunas personas.


Según un estudio de investigación reciente sobre Actitud Laboral en el Trabajo realizado por la Universidad Francisco de Vitoria, existen personas que tienen una Dimensión de Ambiciosas en el Foco de Actitud Laboral.

Esas personas suelen a tener los siguientes atributos y comportamientos:

  • Le preocupa la consecución de objetivos, sobre todo los suyos. Menos vinculado al proyecto que a el mismo.

  • Proyecta el puesto de trabajo con su carrera profesional

  • Está vinculado con el mismo. Hará las cosas por status, reconocimiento, ascenso carrera profesional y sobre todo dinero, recompensas materiales.

  • Vinculado a objetivos personales a corto plazo, recompensas inmediatas, o a largo plazo, si la recompensa lo merece

  • Ideal para proyectos complicados que tengan recompensa, sobre todo económica, y que implique un bonus

  • Los líderes deberían tener algo de Ambicioso en su perfil actitudinal, pero no mucho.

  • Los comerciales también tendrían que tener bastante desarrollado esta Actitud.

 

Entonces deberíamos tener en cuenta que necesitamos personas que quieran o deseen cumplir objetivos a corto plazo ya que estas personas serán la que empujen la organización en el día a día, y podrán tener una visión para conseguir resultados inmediatos.

El problema de la persona ambiciosa es cuando utiliza el mantra “el fin justifica los medios”, que mal utilizado o de manera destructiva hacia los demás, puede ser negativo y perjudicial para el ambiente de la compañía y su Cultura.


Si los lideres pueden frenar este “mantra” y poder gestionar la ambición de manera que no sea para arruinar o aniquilar a otras personas de la misma empresa, entonces tendremos a “Ambiciosos Dirigidos” de manera que buscando su bien personal encuentran el bien común.

La ambición se fundamenta en el Logro, y este debe ser un Faro para la consecución de resultados, que genera valor a las empresas.

Por eso animo a las personas ambiciosas a que, bajo un instinto de ayuda a si mismo y a los demás, puedan conseguir sus objetivos, y si eso se les recompensa mejor que mejor.

 

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