PAVAROTI: Como disfrutar de la vida haciendo lo que te apasiona

Hace poco he tenido la suerte de disfrutar del Documental sobre la vida de Luciano Pavaroti, el gran cantante de opera italiano, que revoluciono la música llevando la opera al gran publico y ofreciendo conciertos multitudinarios, llenando estadios, y siendo su apoteosis la gira que tuvo con los 3 Tenores, junto a Placido Domingo y Jose Carreras.

He descubierto algunos matices de su vida que me han animado a escribir sobre ello en algunas Claves

Dedicarte a lo que te apasiona

El padre de Pavaroti también era cantante de ópera, pero no triunfo y tuvo que dedicarse a ser Panadero.

Luciano empezó cantando en el Coro de su localidad, Módena, junto a su padre y otras personas de su entorno.

Como creían que ser cantante de opera era complicado, el destino de Pavaroti era el de ser Maestro de Escuela.

Pero él quería apostar por su profesión, y después de ganar un concurso internacional, hizo las maletas para poder cantar opera fuera de Módena, donde empezó su carrera.

Era tal la Pasión que demostraba que pronto se hizo un nombre entre los grandes cantantes de ópera italianos.

Otra decisión determinante fue la de viajar por todo el mundo, donde su fama alcanzo un nivel mundial.

El mundo perdió otro maestro, para ganar un gran cantante de ópera.

Entonces: ¿si nos empeñamos podemos conseguir dedicarnos a lo que nos apasiona?

Disfrutar de la vida

Pavaroti tenia un don en la garganta, pero sin duda tenia otro don en las relaciones personales: ¡¡¡Caía bien a todo el mundo!!!

Su aspecto bonachón, su eterna sonrisa, y su capacidad de tomarse a broma todo lo que le ocurría, le hacia una persona tan cercana que hacía sentirse a todas las personas que se le acercaban como un buen amigo o alguien a quien querías tener siempre al lado.

Era difícil ver imágenes suyas sin bromear (excepto cantando que su semblante era de concentración), y compartir risas con el montón de personas que se le acercaban.

Incluso decían de el que era como un Niño grande (en eso nos parecemos Luciano), ya que siempre estaba jugando, bromeando, y riendo con cualquier cosa.

Ese Gran Niño conquisto el corazón de muchas personas, no solo con su voz, sino también con su forma de ser ante el mundo.

El perfeccionismo desde la Humildad

Dicen todos aquellos que tuvieron que ver en su carrera profesional, que Pavaroti siempre quería mejorar, y hacerlo cada vez mejor.

No se conformaba con cantar bien. Era consciente de donde fallaba, o donde había tenido una nota errónea, y eso le motiva a seguir mejorando.

En cambio, tenía un sentido de la Humildad que le hacia admirar a los que le rodeaban (la amistad con Placido Domingo tenia algo de competitividad entre ellos) y poder dejar “espacio para lucirse” a todas las personas con las que compartía escenario.

Su vocación de enseñanza (por eso iba para maestro) hacia compartir muchas horas con cantantes más jóvenes que él, y poder dejarlas (sobre todo a las mujeres) brillar y ganar espacio en escena.

Ser uno de los mejores de la historia, y combinarlo con la humildad, es algo que es poco frecuente, ya que la vanidad suele aparecer en muchas ocasiones entre los mas grandes en su profesión.

Pavaroti tuvo una vida plena, aunque sus zonas oscuras estaban con el tiempo dedicado a su familia, que le costo un divorcio y estar alejado de sus hijas durante un tiempo.

Sin duda Luciano pudo disfrutar de lo que hacía, de su pasión, compartiendo ese don con las personas que querían sentir no solo su canto, sino también su humanidad.

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