¿ Por que no te callas?: Aprender a escuchar

Porque-no-te-callasEmpezar con la famosa frase que D. Juan Carlos, rey de España, le dijo a Chavez, por aquel entonces gobernante de Venezuela, hoy fallecido, es una pura provocación para invitar a una reflexión. Somos capaces de entusiasmarnos tanto escuchándonos a nosotros mismos que anulan nuestra capacidad auditiva y de escucha del otro. Como dice un buen amigo mío, hay personas que están encantadas de conocerse y no se hartan de escucharse a sí mismos sin pausa.

Tao Te Ching

En el Gran Libro del Tao, escrito en el Siglo VI Antes de Cristo, que algunos han denominado “Conocimientos y técnicas para despertar la energía interior”, en el verso LII relata lo siguiente:

Si mantienes la boca cerrada

Y contralas los sentidos

Tu vida estará llena

Si abres la boca

Y estas siempre ocupado

Tu vida no tendrá esperanza

Para quien quiera interpretar estas palabras, escritas hace muchos años, puede deducir que la virtud está en poder “mantener la boca cerrada” para así poder llenar nuestra vida.

Algunos expertos hablan de ser breves y austeros en las palabras. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado con personas que suelen divagar en sus expresiones?. Discursos alargados y huecos de contenido, palabras sin sentido, soliloquios infumables y oradores eternamente aburridos. Algunas reuniones profesionales y sociales, se convierten en auténticos martirios de personas que no dejan de masticar palabras, llevándonos a los demás a utilizar la imaginación y “evadirnos” de semejante tortura. Nuestro cuerpo permanece pero nuestra alma abandona el lugar durante esos instantes.

Basta este documento para ver cómo podemos rellenar el silencio sin decir absolutamente nada

frases-intercambiables

Aprender a callar es algo que se adquiere con el tiempo. Si observas, la mayoría de las personas inteligentes, y con algunos años a su espalda, solo abren la boca cuando es oportuno, siendo breves y exactos en sus afirmaciones. Valga esta gran frase de Hemingway para tenerla como faro de vida.

Aprender a hablar y a callar hemingway

Pero es inevitable utilizar el lenguaje como forma de comunicarnos. En muchas ocasiones lo hacemos con tanta pasión que fruto del “calentón” del momento podemos decir cosas de las que luego nos arrepentimos. Es en esos momentos donde debemos aprender a reprimirnos y callarnos para así no poder cometer tal imprudencia que nos suponga un desaire o un conflicto con alguien.

Pensar antes de hablar hasta al alcance de muy pocos, ya que normalmente decimos lo primero que pasa por nuestra mente. Analizar lo escuchado, con la suficiente capacidad para poder desarrollar un discurso breve y conciso es digno de personas que se han trabajado interiormente.

Hace poco un sacerdote me explicaba que algunos feligreses le dicen que hablan con Dios, pero que él está convencido que con quien hablan es con ellos mismos, y que se escuchan a ellos mismos de manera habitual. Es curioso como alguien acostumbrado a escuchar tiene la sensación de que los seres humanos necesitamos hablar, y para ello acudimos a Dios. La oración entonces cambia el significado, me remarcaba este sacerdote.

Y tú ¿sabes reprimirte o tienes el enorme deseo de hablar sin parar?

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1 Comment
  • maitefinch
    octubre 28, 2013

    🙂 sin palabras!

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