Recuperar el niñ@ que llevamos dentro

Algun@s lo tienen tan adentro que no le dejan salir, ni respirar, ni asomar la cabeza. Lo tienen hundido, olvidado, soterrado, desterrado, pero sé que está ahí, y lucha por salir. A veces suele salir en momentos de ocio, relajación, disfrute personal. Pero algunas personas no lo sacan nunca a nivel profesional.

Desde hace tiempo soy un convencido que hay que fomentar la actitud de juego para mantenerse vivos profesionalmente. Todos tenemos una parte de niños que quiere divertirse. Uno se puede divertir haciendo lo que le gusta profesionalmente

Estudios recientes calculan que un niño de seis años se ríe 300 veces al día; un adulto lo hace entre 15 y 100.

Podríamos empezar por recordar formas de jugar que teníamos de niños. Nuestros comportamientos estaban alejados de prejuicios, de ideas preconcebidas y de límites en cuanto a la imaginación se refiere. Solo nos divertíamos. Por eso de adultos solemos ser consumidores de “juguetes” que nos ayuden a recordar como éramos y la libertad de la que disfrutábamos siendo niños. Como dice un amigo mío, “la diferencia entre los juguetes de los niños y la de los adultos está en que los nuestros son más caros”. Pero el objetivo es el mismo divertirse.

Si hablamos del deporte y entretenimiento más popular que tenemos: el futbol, observamos como en los entrenamientos de los equipos de primera división (si veis algún reportaje o en las noticias deportivas de cualquier televisión), sobre todo en los equipos de alta competición (Real Madrid, Barcelona,….) los jugadores bromean entre ellos. Se golpean, se dan balonazos, juegan a juegos divertidos con o sin balón… y a veces sale el niño que lleva dentro y que todos llevamos y ¡¡¡los disculpamos¡¡¡¡. Nos reímos con ellos. En la mayoría de las tertulias opinamos que claro que pueden bromear, que eso les humaniza. El entrenador les somete a una serie de juegos para que puedan entrenar divirtiéndose, y sacar lo mejor de ellos para incrementar su rendimiento en el Partido. La mayoría están sometidos a una gran presión (Resultados, presión mediática, observación por parte del gran público,….) ¿Por qué no la hacemos también nosotros en nuestro trabajo?. En el día a día (Entrenamientos), durante reuniones (Partidos) o en nuestro trabajo cotidiano.

Algunas empresas (americanas como no) como IDEO (www.ideo.com) están aplicando el juego en las empresas para sus estrategias de innovación. En un estupendo artículo en su blog Juan Sobejano (www.juansobejano.com ) nos habla del “Juego como estrategia de innovación”. Os paso un pequeño resumen de su magnifico artículo, donde habla de IDEO y su creador Breandan Boyle:

Brendan Boyle, de IDEO, dice

Hay una verdadera resistencia a integrar el juego dentro de las empresas, oposición frontal a identificar trabajo con disfrute. El juego debería ser parte de nuestros procesos de gestión, enfocándose a incrementar el bienestar de los empleados y la capacidad de innovación de la empresa. Porque esa forma de enfocar el proceso mental que tiene el juego nos permite desarrollar una racionalidad diferente, con más opciones y sin límites interpuestos.

Resumiendo, es interesante la utilización del juego para la empresa y, fundamentalmente, para procesos de innovación por:

Rompe los límites. Borra cualquier limitación mental que podamos tener previa.

Multiplica las ideas. El juego supone una manera de dinamizar nuestra capacidad de generar ideas.

Mejora la actitud. No sólo de los empleados que pueden participar en el juego, sino también de los actores de los procesos de innovación.

Genera un brainstorming enriquecido. Por la utilización de juguetes, como en Serious Play de Lego o de dibujos y otros elementos físicos que nos permiten interactuar.

Minimiza la ridiculización de ideas. En entornos de juego todas las ideas son válidas, incluso aquellas que pueden parecer ridículas pero que bien gestionadas pueden dar lugar a grandes innovaciones y que de otro modo serían rechazadas inmediatamente.

Enriquece los objetivos. Creo que esto es fundamental. Cuando comenzamos a innovar, sobre todo si son procesos de innovación cerrada, partimos de unos objetivos claros cuya obsesión por su consecución puede empobrecer nuestro proceso innovador. Al introducir los juegos somos conscientes de que los objetivos, como los límites, desaparecen o pierden muchos de sus significados o importancia, apareciendo otros nuevos o nuevos enfoques para los existentes.

Nos relaciona con nuestro entorno físico. Los juegos nos ayudan a posicionarnos en el espacio, a diseñar nuestro producto o servicio en un entorno determinado no desde un enfoque mental, sino material, visualizando desarrollos, ejecuciones, usos y repercusiones de esos productos o servicios que ideamos.

Nos da información de primera mano de nuestra empresa. Hacer que participen empleados en procesos de juegos supone conseguir muchísima información sobre ellos. El cambio de roles que puede suponer un juego nos permitirá ver todo el potencial que puede tener el empleado y el proyecto.

Os paso también el enlace de un articulo  (¡¡¡ojo esta en ingles¡¡¡) que hablaba de las cosas que están haciendo en IDEO

Me gustaría compartir con vosotros un documento que me mando un gran amigo mío sobre cómo hemos cambiado. Sirva para poder hacer una reflexión de como éramos, tanto de niños como de jóvenes, y “como hemos cambiado”. Espero que os guste Cambios que hemos tenido

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