The Company Men

By miércoles, junio 15, 2011 1 No tags Permalink 0

Hace poco estuve viendo la película The Company Men. Me he retrasado algo en verla ya que la estrenaron hace ya un tiempo, pero la tenía en mi agenda ya que toca un tema de bastante actualidad.

Para los que no han visto la película lo resumo brevemente. Un ejecutivo de una gran empresa (Ben Afleck)es despedido debido a los recortes que tiene que realizar la empresa cerrando diferentes áreas de negocio. Uno de los miembros del comité(Tommy Lee Jones) está en contra de los despidos ya que la compañía mantiene otras inversiones que considera pueden recortarse frente a cerrar áreas históricas de la compañía, así como el salario estratosférico del primer responsable de la empresa,  y finalmente también es despedido por este, , aunque su posición es distinta al tener acumulado bienes y acciones como para no volver a trabajar. Ben Afleck se encuentra con diferentes fases, primero de incredulidad ante su situación, a la cual acompaña con un mantenimiento de su alto (y costoso) nivel de vida (coche deportivo, club de golf, ….) por la total seguridad de que pronto encontrara un nuevo trabajo (En Estados Unidos no existe el subsidio de desempleo). Según va pasando el tiempo va teniendo que vender bienes materiales para poder subsistir, llegando a perder su propia casa y teniendo que irse a vivir a casa de sus padres. Su cuñado (Kevin Costner) que se dedica a reformar casas le ofrece trabajo como ayudante, pero este prefiero “trabajar de lo suyo”, y así va pasando el tiempo hasta que debe olvidar su orgullo y se pone con su cuñado a realizar “trabajos manuales” de baja cualificación. El apoyo de su mujer es clave para poder sobrellevar la situación, ella se pone a trabajar y apoya a su marido en todo momento, incluso en los mas difíciles como es el tener que aceptar que la situación económica ha cambiado drásticamente.

A lo largo de la película se van dando historias de distintos personajes que encajan de manera muy diferente sus despidos y la pérdida del trabajo, viéndose reflejadas historias reales y cotidianas que observo cada día.

Al final el personaje que protagoniza Tomy Lee Jones decide montar una nueva empresa con sus ahorros y contrata, con menos salario, a muchos que fueron despedidos de la anterior compañía.

Lo que me ha parecido más interesante de la película son los temas que tocan respecto al cambio de situación drástico de las personas y sus distintas reacciones. La angustia de los que no son despedidos y se quedan en la empresa esperando a ser los siguientes. La esperanza del que busca trabajo y ve en una entrevista una posibilidad de recuperar su status. El miedo a que te llame tu jefe, a que suene el teléfono para una reunión, a lo que se dice en los medios de comunicación.  La frustración del paso del tiempo, de ver que no te llaman, de llamar a muchas personas que están muy ocupadas y no tienen tiempo para atenderte, de la frase “lo siento” que suena hueca en el oído del que no tiene trabajo. El deterioro físico de aquel que no tiene trabajo y se va “abandonando”. Las oficinas vacías, con grandes espacios, los teléfonos que dejan de sonar en donde antes había mucho ruido.

Este tipo de situaciones que observo a diario en muchas personas que se quedan sin empleo, hacen que estas crean que las cosas malas solo les ocurren a ellos. Además vengo observando que vivimos muchas veces para los bienes materiales, las cosas nos poseen a nosotros en lugar de poseer nosotros a las cosas.

Uno de los momentos que más me impacto es la dureza de comunicar el despido a los seres queridos más cercano, como son tu pareja, tus hijos, la familia, los amigos… ese momento es durísimo ya que en esta sociedad si no tienes trabajo parece que eres de una clase social inferior o que tienes menos capacidad que el resto. Ese sentido de auto culpa, de que he hecho mal a veces deriva en unas patologías que pueden desencadenar en el sufrimiento emocional e inclusive la depresión.

Es duro ver cómo van pasando día tras día y todo sigue igual. Bueno todo no, debes prever un recorte de gastos y te entra miedo, pánico de lo que pueda pasar si la situación sigue así. Esa angustia vital es demoledora. Hay una frase de uno de los protagonistas que no aguanta más y que me marco especialmente, ya que tiene un trasfondo para la reflexión. Se la dirige a otro de los protagonistas y diciéndole cómo se siente le suelta lo siguiente: “sabes lo peor de todo, que el mundo sigue, y parece como si nada importara”. Eso es devastador, ya que observar que a tu alrededor todos continúan con su vida y tú no puedes seguir igual que antes termina por hundir a muchas personas.

Otra de las escenas que se me clavaron en el alma es cuando el protagonista pide perdón a su mujer por “haberle fallado, y haber fracasado”. Él se siente como un perdedor, como alguien a quien la vida ha vencido, aunque sea solo temporalmente. Su abatimiento hace que baje a lo más hondo para poder levantarse.

La frase final de la película es la sinopsis perfecta, ya que al empezar a trabajar en la nueva empresa se debaten en que decisiones deben tomar y el protagonista dice4 “que es lo peor que nos puede pasar, que nos despidan”. El resumen es que hay que pasar por ello para saber lo que se vive en ese momento.

Desde estas líneas no solo invito a ver la película, sino a realizar una introspección individual de como actuaríamos nosotros ante esa situación.

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1 Comment
  • Samuel Pú López
    agosto 7, 2012

    Excelente resumen, gracias por su aporte para realizar una pequeña investigacion sobre la cultura de ana espresa

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