Todos tenemos problemas. Aprende a Desdramatizar

“Sé que tienes problemas y lo estás pasando mal. Conozco tus preocupaciones y me consta que le estas dando vueltas a la cabeza. No te preocupes, este momento se puede salvar, tus problemas pueden solucionarse. Reza una oración al Santo de la Montaña perdida de Jizabozabed mientras te metes un dedo por el orificio desde donde expulsas lo que le sobra a tu cuerpo, dando gracias al Santo para que tu mal salga. Manda esta cadena a 10 personas que conozcas y que sepas que necesitan ayuda y recibirás una grata sorpresa, tu problema se solucionara y alcanzaras la plenitud. No rompes la cadena si quieres solucionar tu problema y ayudar a los demás. No olvides lo del dedo en el culo, es importante”.

Este mensaje, que abundan por los wasaps, sobre todo en época navideña (yo recibí un par de ellos), tienen un significado que no debemos perder: Todos tenemos problemas

En la sociedad actual la vida nos somete a diferentes pruebas. Como dice un buen amigo mío: La vida hay que pelearla. Esto significa que constantemente tenemos problemas, de manera cotidiana, mayores o menores, pero los identificamos como problemas o preocupaciones. Y si no los tenemos buscamos la manera de encontrarlos.

Haz la prueba. Habla con cualquier persona y pregúntale si tiene algún problema o alguna preocupación. Si alguien te contesta que ninguno y no le preocupa nada, mete más el dedo en la llaga

¿No te preocupa tu futuro económico?

¿No te preocupa algo de alguien cercano, familiar o amigo?

¿No te preocupa la situación actual del mundo, con posibilidad de que haya un atentado en cualquier momento?

¡¡¡¡Algo te debe preocupar¡¡¡¡

Es indudable que estamos acostumbrados a convivir con “problemas”. Propios o de personas que nos importan. Pero los problemas nos acompañan a nuestro lado en nuestro día a día. Están siempre con nosotros, en nuestros pensamientos.

¿Siempre estamos pensando en los problemas?. Indudablemente no. Eso sería un desgaste energético que nos podría conducir a la enfermedad e incluso la muerte. Cuando una persona está constantemente pensando en problemas cae en depresión.

¿Cómo dejamos de pensar en problemas?. Estando ocupados o entretenidos. Es decir cuando nuestra mente está focalizada o en una tarea, que puede ser para arreglar ese problema, entonces hablamos de que me ocupo del problema, en lugar de me preocupo. O cuando estamos entretenidos y disfrutando con otra actividad, que hace que nos olvidemos de nuestros problemas.

Cuando hablamos de desdramatizar estamos diciendo que el problema, sea cual sea, podemos afrontarlo de manera que lo hagamos más pequeño ¡¡¡No puede desaparecer claro esta¡¡¡. Pero si podemos minimizarlo, ridiculizarlo, obviarlo, reírnos de ello, gestionar la preocupación restando preocupación…..

Mira a tu problema, ¿de verdad es tan problema? Utiliza la comparación con otras personas ¿sigue siendo igual de grande? Recuerda un problema que tuviste hace un tiempo ¿se solucionó?. Reflexiona ¿eres el único que tienes problemas? ¿Cómo lo hacen los demás para no consumirse con esto?.

La gestión de la Preocupación es uno de los grandes retos psicológicos y sociales de la Humanidad. Psicólogos, sociólogos, filósofos y pensadores, han afrontado esta situación desde todos los puntos de vista.

La preocupación nace de nosotros mismos, del interior, avalado por unas circunstancias que nos acontecen, pero sobre todo es un pensamiento sobre esas circunstancias. Entonces , si nace de nosotros, ¿podemos dominarlo?. ¿Ese pensamiento se puede transformar?

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